lunes, 1 de septiembre de 2014

EL HOMBRE MEDIOCRE


Es un libro del sociólogo y médico ítalo-argentino José Ingenieros, publicado en el año 1913. La obra trata sobre la naturaleza del hombre, oponiendo dos tipos de personalidades: la del hombre mediocre y la del idealista, analizando las características morales de cada uno, y las formas y papeles que estos tipos de hombres han adoptado en la historia, la sociedad y la cultura.Según ingenieros, el hombre mediocre es un ser sin personalidad que se deja amoldar o domesticar por el medio social en el que vive. Según Flaubert, es el “hombre que piensa bajamente”. Ingenieros lo ubica entre el genio y el imbécil. Y lo más curioso de todo: que ni el mismo se da cuenta que lo es. 
El hombre mediocre no tiene ideas propias, sino que piensa y dice lo que otros dicen. Aunque puede tener “talento” o “buenas cualidades”, sean estas intelectuales o artísticas, ellas no le garantizan su autonomía y creatividad. El hombre mediocre puede poseer “talentos”, pero esto no quiere decir que los desarrolle y que los llegue a perfeccionar.
“Cada individuo- dice Ingenieros- es el producto de dos factores: la herencia y la educación”. La herencia se refiere al factor genético, la educación a todo lo que este recibe desde la cuna a la sepultura.
La “imitación” desempeña un papel decisivo para el desarrollo de la personalidad social. Pero ella sola no basta, se necesita de la “invención” para producir variaciones en los individuos. La imitación es de índole conservadora y actúa creando hábitos sociales, mientras que la “invención” es evolutiva y se desarrolla mediante la imaginación.

TIPOS DE HOMBRES

El hombre inferior: El hombre inferior es un animal bellaco. Su ineptitud para la imitación le impide adaptarse al medio social en que vive; su personalidad no se desarrolla hasta el nivel corriente, viviendo por debajo de la moral o de la cultura dominante, y en muchos casos fuera de la legalidad. Esa insuficiente adaptación determina su incapacidad para pensar como los demás y compartir las rutinas comunes. Estos, mediante la educación imitativa, copian de las personas que los rodean una personalidad social perfectamente adaptada.
El mediocre: El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. De ahí que se vuelva sumiso a toda rutina, a los prejuicios, a las domesticidades y así se vuelva parte de un rebaño o colectividad, cuyas acciones o motivos no cuestiona, sino que sigue ciegamente. El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social. Vive según las conveniencias y no logra aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelve vil y escéptico, cobarde. Los mediocres no son genios, ni héroes ni santos.
Un hombre mediocre no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición (aquí se ve en parte la idea positivista de la época, el hombre como receptor y continuador de la herencia biológica), sin darse cuenta de que justamente las creencias son relativas a quien las cree, pudiendo existir hombres con ideas totalmente contrarias al mismo tiempo. A su vez, el hombre mediocre entra en una lucha contra el idealismo por envidia, intenta opacar desesperadamente toda acción noble, porque sabe que su existencia depende de que el idealista nunca sea reconocido y de que no se ponga por encima de sí. 
El idealista: El idealista es un hombre capaz de usar su imaginación para concebir ideales legitimados sólo por la experiencia y se propone seguir quimeras, ideales de perfección muy altos, en los cuales pone su fe, para cambiar el pasado en favor del porvenir; por eso está en continuo proceso de transformación, que se ajusta a las variaciones de la realidad. El idealista contribuye con sus ideales a la evolución social, por ser original y único; se perfila como un ser individualista que no se somete a dogmas morales ni sociales; consiguientemente, los mediocres se le oponen. El idealista es soñador, entusiasta, culto, de personalidad diferente, generoso, indisciplinado contra los dogmáticos. Como un ser afín a lo cualitativo, puede distinguir entre lo mejor y lo peor; no entre el más y el menos, como lo haría el mediocre.

LA ENVIDIA


La envidia es una adoración de los hombres por las sombras, del merito por la mediocridad. Es el rubor de la mejilla sonoramente abofeteada por la gloria ajena. Es el grillete que arrastra los fracasos. El que envidia se rebaja sin saberlo, se confiesa subalterno; esta pasión es el estigma psicológico de una humillante inferioridad, sentida, reconocida. Comprende que los psicólogos la olviden en sus estudios sobre la pasiones, limitándose a mencionarlas como un caso particular de los celos. Es pasión traidora y propicia a las hipocresías. Se puede odiar a las animales y a las cosas; solo se puede envidiar a los hombres. El odio que injuria y ofende es temible; la envidia que calla y que conspiran es repugnante. El odio puede hervir en los grandes corazones; puede ser justo y santo; lo es muchas veces, cuando quieren borrar la tiranía, la infamia, la indignidad. La envidia es de corazones pequeños; el hombre que se siente superior no puede envidiar, ni envidia nunca el loco feliz que vive con delirio de grandeza. Se envidia lo que otros ya tienen y se desearía tener, sintiendo que el propio es un deseo sin esperanza: se cela lo que ya se posee y teme perder; se emula en pos de lago que otros también anhelan, teniendo la posibilidad de alcanzarlo. 

ENTORNO DEL HOMBRE MEDIOCRE


La Humanidad ha evolucionado y siempre estará en continuo cambio, más el hombre mediocre y conformista jamás evolucionará, su actitud inequívoca lo ha convertido en un ser que “no habla nunca; repite siempre, juzga a los hombres como los oye juzgar ”, se ha convertido en el eco de otros, (por no decir de todos) estas personas son llamadas: fanáticas,(por decirlo de alguna forma) son fans de a quienes son líderes, de aquellos que escuchan decir frases célebres, se sorprenden por todo y solo viven de ilusiones, su mundo: “El País de las Maravillas”.
LOS HOMBRES SIN PERSONALIDAD



La personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás; en muchos hombres ese punto es imaginario. Por ese motivo, al clasificar los caracteres humanos se ha comprendido la necesidad de separar a los que carecen de rasgos característicos: productos adventicios del medio, de las circunstancias, de la educación que se les suministra, de las personas que los tutelan, de las cosas que los rodean. ”Indiferentes” ha llamado a robot a los que viven sin que se advierta su existencia. Aunque los hombres carecemos de misión trascendental sobre la tierra, en cuya superficie vivimos tan naturalmente como la rosa y el gusano, nuestra vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece algún ideal: los más altos placeres son inherentes a proponerse una perfección y perseguirla. El poder que se maneja, los favores que se mendigan, el dinero que se amasa, las dignidades que se consiguen, tienen cierto valor efímero que puede satisfacer los apetitos del que no lleva en si mismo, en sus virtudes intrínsecas, las fuerzas morales que embellecen y califican la vida; la afirmación de la propia personalidad y la cantidad de hombría puesta en la significación de nuestro yo. Muchos nacen; pocos viven. Los hombres sin personalidad son innumerables y vegetan moldeados por el medio, la falta de personalidad hace a estos, incapaces de iniciativa y de resistencia.

PELIGROS SOCIALES DE LA MEDIOCRIDAD


El error de lo desconocido los ata a mis prejuicios, tornándolos timoratos e indecisos: nada aguijonea su curiosidad; carece de iniciativa y miran siempre al pasado, como si tuviera los ojos en la nuca, troncan su honor por una prebenda y echan llave a su dignidad por evitarse un peligro; renunciarían a vivir antes que gritar la verdad frente al error de muchos. Su cerebro y su corazón están entorpecidos por igual como los polos de un imán gastado. El ambiente tornase refractario a todo afán de perfección; los ideales se agostan y la dignidad se ausenta: los hombres acomodaticios tienen su primavera florida. Los estados convirtiese en mediocracias; la falta de aspiraciones que mantengan el alto nivel de moral y de cultura, ahonda la Ciénaga constantemente. La dignidad es irreverencia, es lirismo la justicia, la sinceridad es tontera, la admiración es imprudencia, la pasión ingenuidad, la virtud es una estupidez. En la lucha de las conveniencias presentes contra los ideales futuros. Ningún idealismo es respetado, si un filósofo estudia la verdad, tiene que luchar contra los dogmatistas momificados; si un santo persigue la virtud se astilla contra los perjuicios morales del hombre acomodaticio; si el artista sueña nuevas formas, ritmos o armonía, ciérrenle el paso las reglamentaciones oficiales de la belleza; si el enamorado quiere amar escuchando su corazón, se estrella contra las hipocresías del convencionalismo.

EL HOMBRE HONESTO


Las mediocracias de todos los tiempos son enemigas del hombre virtuoso: prefieren al honesto y lo encumbran como ejemplo. Hay en ello implícito un error o mentira que conviene disipar. Honestidad no es virtud. El honesto, en cambio es pasivo, circunstancia que le asigna un nivel moral superior al vicioso, aunque permanece por debajo de quien practica activamente alguna virtud y orienta su vida hacia algún ideal. La virtud suele ser un gesto audaz, como todo lo original; la honestidad es un uniforme que se endosa resignadamente. El mediocre teme a la opinión pública con la misma obsecuencia con el que el zascandil teme al infierno; nunca tiene la osadía de ponerse en contra de ella, y menos cuando la apariencia del vicio es un peligro ínsito en toda virtud no comprendida. Los espíritus acomodaticios llegan a aborrecer la firmeza y la lealtad a fuerza de medrar con el servilismo y la hipocresía. La virtud quiere fe, entusiasmo, pasión, arrojo, de ello vive. Los quiere en la intención y en las obras. No hay virtud cuando los actos desmienten las palabras, ni cabe la nobleza donde la intención de arrastra. Por eso la mediocridad moral es más nociva en los hombres conspicuos y en las clases privilegiadas. Los privilegios de la cultura y del nacimiento imponen al que los disfruta una lealtad ejemplar para consigo mismo.
  

lunes, 9 de junio de 2014

LA ÉTICA

LA ÉTICA FILOSÓFICA

La ética, como pertenece a la filosofía, es una disciplina de intensa reflexión. En la que se pone en entredicho lo que uno quiere ser, con lo que debe ser. La ética, relaciona nuestros pensamientos, valores e ideales con nuestros hechos y comportamientos, de tal forma que exista una congruencia entre estos y se logren justificar por nuestra reflexión.
A través de la vida de la humanidad el ser humano se guía por dos preceptos importantes, lo que desea ser y lo que debe ser. Un planteamiento en el que es necesario orientar nuestros ideales y valores con una serie de normas que nos permitan convivir con los demás. 
Los hechos y la ética no son cosas que sucedan siempre a la par, pero lograr una congruencia entre nuestros pensamientos y acciones nos llevará a una reflexión real de la ética en nuestra forma de vida. 
Actuar éticamente no es igual a actuar conscientemente. Hay conciencias que son erróneas que no reflexionan y se dan a la labor de filosofar sobre sus comportamientos y sobre cómo deben ser las cosas. Así la filosofía de la ética se convierte en esa actividad de intensa reflexión en el que se ponen en entredicho cuales son las cosas que están bien, y cuales están mal. 

UN PROBLEMA COTIDIANO


En la vida cotidiana nos enfrentamos frecuentemente con circunstancias que que nos obligan hacer un alto en el camino. No se trata de situaciones que exijan conocimientos predeterminados, perecía o habilidad. Se trata de acontecimientos hacia lo que sentimos que solamente una reflexión detenida y juiciosa nos permitirá salir adelante.
Estos eventos de la vida cotidiana tienen sus rangos distintivos. Normalmente implican decisiones con respecto a nuestras acciones, a nuestra relación con terceras personas y, sobre todo, al calculo de las consecuencias que se desprendan de nuestras decisiones, de nuestras acciones.
También sucede, que la aparición de estos eventos parece desencadenar toda una serie de circunstancias nuevas de tal magnitud y secuela para la vida, que nos hacen asumir actitudes actitudes hacia el futuro cada vez más responsable y concientes. En pocas palabras, estamos hablando de situaciones que pueden implicar problemas éticos.

¿QUE ES EN CONCRETO LA ÉTICA?


La ética se encarga de juzgar y tratar de determinar cuál es el comportamiento más correcto o adecuado que debemos tener los hombres para vivir de la mejor manera posible y para aspirar al mejor futuro como individuos y como especies.
La ética es un discurso racional que nos debe dar las herramientas para conducir del mejor lodo nuestra vida. Es una reflexión que debemos abordar y llevar a cabo para cumplir nuestras mas altas aspiraciones como humanos.  

EL ÁMBITO DE LA ÉTICA

En el caso de la ética, la filosofía se refiere a casos concretos. Estos son tal vez los únicos casos concretos de los que tradicionalmente se ha ocupado el pensamiento filosófico, pues a diferencia de las cuestiones epistemológicas o metafísicas, que tratan problemas alejados de nuestra vida cotidiana, en tanto que entendamos a ésta como la vida que llevamos a cabo en medio de grupos humanos, en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestro país.
Para que comprendamos el porqué de la búsqueda de Sócrates y el afán con el que intentó resolver una cuestión a las claras más importante que su propia vida, será necesario que nos aproximemos a lo que se considera como la "cuestión ética".
Ya hemos dicho que se trata de una reflexión que busca determinar nuestro comportamiento, no tanto para resolver las razones por las cuales realizamos un acto, sino con el fin de predeterminar, de la mejor manera, dichos actos. 

EL PROPÓSITO DE LA ÉTICA

Algunos filósofos, como Immanuel Kant, piensan que los actos verdaderamente virtuosos, verdaderamente éticos, son aquellos que se realizan sin un fin particular, sin ningún interés personal, sino buscando la realización de nuestra especie. Según ellos, nuestra individualidad solo se verá realizada si guiamos nuestros actos persiguiendo el más alto de los fines, que es la felicidad de todos los hombres, y por lo tanto, dejando de lado las pequeñeces y miserias propias de nuestra subjetividad.
En cambio otros filósofos, los llamados pragmáticos o utilitaristas, como John Stuart Mill, piensan que en la medida en que se cumplan nuestras propias metas, en esa medida se contribuirá al bienestar de todos los hombres, siempre y cuando el bienestar personal este perfectamente identificado con el bienestar universal. No se trata de conseguir la felicidad personal, sino de contribuir con nuestros actos a la felicidad de toda nuestra comunidad, y por tanto de lo que entendamos por humanidad.

¿EXISTE UNA POSTURA ÉTICA UNIVERSAL?
Con respecto a la ética, no sólo encontramos distintas concepciones acerca del fin que persigue. Si nos salimos del ámbito de nuestra cultura occidental, nos daremos cuenta de que lo que consideramos como valor, como bien o como fin adecuado para la humanidad, cambia según las diversas culturas,los pueblos y las costumbres. Por lo tanto, vale la pena preguntarse si existe una ética de carácter universal que dé razón al comportamiento de los hombres en general.
Por lo mismo, es muy fácil caer en la tentación de utilizar esta circunstancia para concluir que no es posible la ética y que cualquier acto o cualquier motivación para actuar es valida. Pero la diversidad d posturas y concepciones éticas, antes de justificar una vida irreflexiva con respecto a los demás, nos previene sobre la responsabilidad que tenemos de perpetuar nuestra naturaleza y nuestra especie.

RELATIVISMO ÉTICO

Consiste en afirmar que para decidir sobre el fin más adecuado para nuestros actos, para decidir qué es lo bueno, lo justo o lo mejor, debemos situarnos en un contexto especifico y determinado y actuar conforme con lo que en dicho contexto se considera adecuado, sin efectuar una reflexión y sin entender a una razón universal.
Por lo tanto, el fin es relativo para cada medio o contexto, para cada grupo humano, y entonces las posibilidades de interacción entre individuos de distintos grupos no será posible. El relativismo nos confina a interactuar solamente con individuos de nuestra cultura  y por lo tanto niega la humanidad, la diferencia y la variedad.

SUBJETIVISMO ÉTICO

Para el subjetivismo ético es impensable la comunicabilidad de las cuestiones éticas y, por lo tanto, la ética es un asunto puramente personal. Esto es así porque consideran que con las cuestiones éticas sucede lo contrario que con las científicas, para las cuales hay la posibilidad de aspirar a un acuerdo universal, pues los experimentos y el conocimiento que de ellos se desprende es el mismo, sin importar el ámbito social o cultural en el que se den. En cambio, las posturas éticas están ligadas a los medios culturales en los cuales se desarrollan.
El subjetivismo es, para muchos autores, la consecuencia directa de la preponderancia que tiene la racionalidad en la cultura occidental y el valor que se le da, puesto que el juicio de esta racionalidad sobre las cuestiones morales es necesariamente negativo, ya que difícilmente podemos medir y sopesar las distintas posturas éticas para sacar de ellas una postura "científica". 

LA ÉTICA  ARISTOTÉLICA

La ética de Aristóteles es eudemonística, es decir, que defiende que todas las acciones humanas tienden o van encaminadas a conseguir la felicidad. Todas las acciones tienen un fin, que se identifica con el bien. La felicidad será el bien supremo. Muchas teorías éticas son eudemonísticas, el problema está en discrepar sobre qué es la felicidad. Para Aristóteles la felicidad consiste en lograr la perfección de la propia naturaleza humana, por eso, si queremos saber que es la felicidad tendremos que hacer un análisis de la naturaleza humana. Un ser es feliz cuando actúa de acuerdo a su naturaleza, consiguiendo la máxima perfección respecto a eso. 

LA ÉTICA SEGÚN SÓCRATES



El objetivo de Sócrates era el de educar al hombre por medio de un continuo ejercicio en busca del bien que, en la ciudad, no podía ser otro que el bien colectivo, la justicia. Ese ejercicio tenía también un nombre, areté, la excelencia humana, la virtud. 
Sócrates tiene como fin único de sus investigaciones filosóficas mejorar moralmente al hombre, en tanto y en cuanto el hombre sea el poseedor de la sabiduría, toda vez que la sabiduría conduce a la virtud, y discernir qué bienes serán útiles para conseguir lo deseado es labor de la sabiduría. El hombre bueno es un hombre sabio y virtuoso; el hombre obra rectamente cuando conoce el bien, y al conocerlo es capaz de hacer el bien a sus semejantes. Sócrates decía: “Llamo en cambio vivir bien al hecho de alcanzar su fin por medio del estudio y del ejercicio y me parece que quienes se dedican a ello viven bien”.

miércoles, 26 de marzo de 2014

MITO DE LA CAVERNA



El Mito de la Caverna (Libro VII de "La República) es una narración alegórica con la que Platón nos explica su teoría de la existencia de dos mundos: el mundo sensible, el de las apariencias (que percibimos por los sentidos) y el mundo de las ideas, el verdadero (solo alcanzable mediante la razón) Describe, metafóricamente, la situación que guarda el ser humano ante estos dos mundos del conocimiento. Dentro de una caverna se encuentran, desde su nacimiento, unos prisioneros encadenados de cuello y piernas, sólo pueden mirar hacia el muro del fondo, detrás de ellos hay una hoguera encendida, y entre ésta y ellos un camino escarpado, a lo largo de éste, hay un muro de cierta altura por donde pasan unos hombres con toda clase de objetos que asoman por encima de él. En el muro del fondo se proyectan las sombras de estos objetos y de los hombres que los portan. Es lo único que pueden ver y que han visto los prisioneros durante toda su vida. Uno de los prisioneros logra liberarse y sale de la caverna, conociendo por primera vez las cosas reales. Deslumbrado por la luz del sol, no logra distinguir entre lo verdadero y lo que creía verdadero. Mediante el razonamiento, logra distinguir entre la idea que tiene de las cosas y lo que realmente son las cosas. En este diálogo con Glaucón, Platón hace una "analogía metafórica: Los prisioneros atados representan a los seres humanos en estado de ignorancia; las sombras proyectadas, son las apariencias, lo que creemos que son, el mundo sensible; lo que está afuera de la caverna, la luz (el sol) es el conocimiento verdadero. El prisionero liberado representa al filósofo, el sabio, el que deberá guiar a los hombres ignorantes hacia el conocimiento verdadero a través de la razón. Como en toda la obra de Platón, utiliza la "mayéutica", método socrático que consiste en hacer preguntas al discípulo para que éste vaya descubriendo el conocimiento latente en él. Recordemos que para Platón, nacemos sabiendo, lo que hay que hacer es sacar el conocimiento, con la guía de un maestro al que llama "partero de almas".

EL CONOCIMIENTO




El conocimiento es un conjunto de información almacenada mediante la experiencia o el aprendizaje (a posteriori), o a través de la introspección (a priori). Es el sentido más amplio del termino, se trata de la posesión de múltiples datos interrelaciones que, al ser tomados por si solos, poseen un menor valor cualitativo.

CONOCIMIENTO: UNA INQUIETUD DE SIEMPRE


El hombre siempre se ha procurado por el conocimiento de lo que le rodea. A través de su inteligencia, ha cuestionado la naturaleza y ha tratado de comprenderla dando diversas respuestas.
Las primeras respuestas que el hombre dio a sus preguntas sobre la naturaleza fueron de carácter mítico, pero al nacer la filosofía, el hombre se planteó un nuevo camino para lograr el conocimiento de lo que le rodeaba, el camino de la reflexión racional.
A través de la historia de la reflexión filosófica, se hace evidente la preocupación por resolver dos problemas fundamentales para toda la filosofía: el problema del ser, que ha sido llamado ontología y el problema del conocimiento, que ha sido llamado gnoseología o teoría del conocimiento.

ELEMENTOS DEL CONOCIMIENTO


El hombre posee la capacidad de percibir y conocer todo aquello que le rodea:
  • a través de sus sentidos percibe lo que su entorno le ofrece, las cosas para observar, ver, tocar u oler.
  • por medio de su inteligencia el hombre elabora conceptos, organiza y estructura su pensamiento, a partir de la percepción que experimenta por los sentidos.
En la tarea del conocimiento es necesario tener en cuenta dos aspectos fundamentales: el sujeto que conoce el hombre y el objeto que es conocido la realidad. Cada uno de ellos aporta diversos elementos en la construcción del conocimiento:
  • El objeto que se deja conocer, aporta formas, colores, texturas, etc.
  • El sujeto que conoce, observa, relaciona, experimenta, compara, elabora conceptos, etc.
Estos dos elementos son indispensables para el conocimiento. Si alguno faltara, o no cumpliera su función, no seria posible el conocimiento.
Esta relación entre el sujeto y el objeto, en el proceso del conocimiento, ha sido estudiada desde la historia por diferentes pensadores, pues todos comprendieron la importancia del problema.
Si la relación filosófica consiste en la búsqueda del conocimiento, entonces se hace necesario verificar la validez del mismo.
En esta relación entre sujeto y objeto se da una doble dinámica: por parte del objeto que determina al sujeto, pues permanece invariable mientras el sujeto solo se forma una imagen del objeto, y por parte del sujeto ya que es quien conoce al objeto en el proceso mismo de su transformación.   

LAS PREGUNTAS POR EL CONOCIMIENTO

La relación filosófica generó muchos interrogantes con respecto al proceso y la validez del conocimiento, y las respuestas que se dieron a lo largo de la historia conformaron lo que se llama la gnoseologia o teoría del conocimiento.
Los diversos problemas que presenta el conocimiento tienen como objetivo definir la validez del conocimiento, que adquirimos. Las preguntas fundamentales que se plantean en este sentido podemos agruparlas en las siguientes:
  • ¿Es posible el conocimiento? ¿Está el hombre en capacidad de adquirir un conocimiento real, total, universal? o ¿la búsqueda del conocimiento total y universal es una simple ilusión humana?  
  • ¿En dónde se origina el conocimiento? ¿El conocimiento es fruto de las responsabilidades de la razón humana, de la lógica o tiene su origen en la experiencia sensible?
  • ¿Cuál es la esencia del conocimiento? ¿Es el objeto un elemento pasivo que se deja conocer? ¿Es el sujeto el que le imprime la validez al conocimiento? ¿Que aportan el sujeto y el objeto al conocimiento?
  • ¿Cómo conocemos? ¿A través de qué forma o método, adquirimos un conocimiento válido? ¿Es el razonamiento lógico, la experiencia sensible o la intuición, el método que nos puede conducir al conocimiento?
La filosofía asumió hasta el siglo XVI estos interrogantes sobre el conocimiento del ser, del mundo y del hombre, brindando diversas respuestas, pero a nacer las ciencias modernas, apareció una nueva perspectiva del problema que determinaría un único camino como solución. 

EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y FILOSÓFICO



El nacimiento de las ciencias modernas en el siglo XVI planteó una nueva forma de ver la naturaleza haciendo que la filosofía dejara de ser la única ciencia valida y aceptada. Estas dos posiciones se distancian claramente es al plantear el carácter de sus conocimientos, por las siguientes razones:

  • La filosofía pretende alcanzar un saber universal de toda la realidad, es decir, un conocimiento que pueda ser aplicado universalmente a todos los seres, objetos y elementos que integran. el mundo humano: así, por ejemplo, el conocimiento de lo que es el bien y el mal tiene carácter universal porque puede aplicarse a todo. Por medio de dicho conocimiento podemos opinar si un deporte es bueno o es malo, si es bueno o malo un gobierno, una idea, etc.
  • Las ciencias, por su parte, pretenden alcanzar un conocimiento particular de la realidad, por ejemplo, a la botánica solo le corresponde el estudio de los vegetales y a la lingüística solo el estudio del lenguaje.
¿COMO ALCANZAR EL CONOCIMIENTO?

El pensamiento griego se planteó, como problema fundamental del conocimiento, la pregunta por el principio que explicara los fenómenos naturales o arjé. Las diversas respuestas a esta pregunta, dieron lugar a diversas explicaciones sobre el proceso del conocimiento. Veamos las más importantes:
  • Los físicos:Consideraron que la única forma de lograr el conocimiento da la naturaleza era utilizar nuestros sentidos. Por ello el arjé, necesariamente debía ser un elemento de la misma naturaleza.
  • Los lógicos:Consideraron que la única forma de adquirir un conocimiento cierto de la naturaleza era el uso de la reflexión racional, pues los sentidos percibían solo lo variable y no lo fundamental.
  • Los sofistas:Consideraron que el conocimiento era algo relativo y que dependía de los conocimientos y habilidades que tuviera el hombre, por eso para ellos, el hombre es la medida de todas las cosas. Su principal exponente es Protágoras de Abdera y su forma de comprender el conocimiento fue llamada eurística o el arte de convencer con la palabra. 
  • Los idealistas:Seguidores del pensamiento de Platón, consideraban que el conocimiento era intuitivo, es decir que ya se encontraba en el hombre y al ver por los sentidos los objetos, el hombre recordaba las ideas. El camino de los sentidos era aparente y no confiable, por lo tanto, el único camino posible era el de la reflexión racional.
  • Los realistas:Seguidores del pensamiento de Aristóteles, consideraban que el conocimiento sólo era posible a partir de la experiencia de nuestros sentidos. Para Aristóteles no existe nada en el entendimiento que antes no haya pasado por los sentidos, el conocimiento e adquiere por la experiencia del individuo y es organizado por su intelecto. El conocimiento tiene varios niveles para los realistas, pero el superior, es el conocimiento del nivel demostrativo, es decir, cuando el hombre explica las primeras causas y los primeros principios de las cosas.
  • El escepticismo:Su fundador, Pirrón de Elis, quien negaba que el conocimiento que obtuviéramos por los sentidos y las reflexiones racionales tuviera validez. Para él, las cosas no se pueden conocer realmente; apenas las reconocemos tal como se nos aparecen.
  • El eclecticismo:Es una corriente de transición frente a otras posturas contrapuestas, su máximo representante fue Marco Tulio Cicerón, quien consideraba que el hombre debía buscar a través de su sentido común entre todas las doctrinas, lo que de verdad encuentra y con ello conformar sus conocimientos.
El problema del conocimiento para la filosofía medieval, fue una lectura del pensamiento platónico y aristotélico a las luz del pensamiento cristiano.

PLANTEAMIENTOS SOBRE EL CONOCIMIENTO EN LA FILOSOFÍA MODERNA

  • Los primeros científicos: Ubicados entre el siglo XV y XVII, Copérnico, Brahe, Kepler y Galileo, generaron una nueva forma de comprender la astronomía a partir de la observación y experimentación. 
  • El racionalismo cartesiano: Para Descartes, el único camino posible para el conocimiento era la búsqueda de un principio evidente por si mismo, es decir, que no necesitara ser explicada por nadie y desde el cual se pudiera generar todo un sistema de conocimiento.
  • El empirismo: Para esta corriente sólo son verdaderos los conocimientos que provienen de la experiencia, y por ello afirman que el camino para precisar qué conocimientos son válidos y cuáles no lo son, es determinar la forma como se construyen nuestros conocimientos. Sus principales representantes son: John Locke, George Berkeley y David Hume.
  • El cristianismo: Para esta corriente, las respuestas dadas por el empirismo y el racionalismo no conducían a ningún lado, era por lo tanto necesario afrontar el problema desde un ángulo distinto. El camino era entonces, según el filósofo alemán Emmanuel Kant, la critica al conocimiento adquirido por la razón y los sentidos, y la respuesta estaba dada en los juicios sintéticos a priori, es decir, en los conceptos que elaboramos mezclando los elementos que provienen de la experiencia y aquellos que aportan al sujeto.    
  • El idealismo trascendental: Esta corriente, representada en el pensamiento del filósofo alemán Friedrich Hegel, es la cumbre del pensamiento especulativo basado en las posibilidades de la razón pura. Su intención fundamental era construir una filosofía que fuera sistemática como la ciencia. Para Hegel lo único real es el pensamiento, es decir, los conceptos que elabora el intelecto del hombre al tomar conciencia de los cambios que se dan en las sustancias que conforman la naturaleza, por lo tanto, el conocimiento sólo es posible en la lógica o ciencia de lo absoluto. 
    

martes, 25 de marzo de 2014

EPISTEMOLOGÍA


Es una rama de la filosofía que trata de los problemas filosóficos que rodean la teoría del conocimiento. Su objetivo es aclarar las condiciones en que es posible el conocimiento humano, así como los limites dentro de los cuales puede darse; en otras palabras, juzga sobre su validez y sobre su alcance. Epistemología significa ciencia, conocimiento, es el estudio científico que trata de los problemas relacionados con las creencias y el conocimiento, su naturaleza y sus limitaciones, y es una palabra que viene del griego ἐπιστήμη (episteme), que significa conocimiento, y λόγος (logos), que significa estudio.
La epistemología estudia el origen, la estructura, los métodos y la validez del conocimiento, y también se conoce como la teoría del conocimiento y está relacionada con la metafísica, la lógica y la filosofía de la ciencia. Es una de las principales áreas de la filosofía, que comprende la posibilidad del conocimiento, es decir, si es posible que el ser humano logre el conocimiento total y genuino, y da origen el conocimiento.
La epistemología también se puede considerar parte de la filosofía de la ciencia. La epistemología se ocupa de la naturaleza, del origen y de la validez del conocimiento, y estudia también el grado de certeza del conocimiento científico en sus diferentes áreas, con el objetivo principal de estimar su importancia para el espíritu humano.


EPISTEMOLOGÍA SEGÚN PLATÓN



Según Platón, el alma que está en el mundo de las ideas, cae al Mundo Sensible y queda atrapada olvidando todo lo que sabe (Las Ideas). Por eso dice que el conocimiento consiste en recordar (Anamnesis) aquello que el alma ya sabía, es decir, la idea de Bien y entonces será cuando el alma volverá al Mundo Inteligible. Sobre todo la dialéctica (último tramo de la educación) nos permite ascender del Mundo Sensible al Mundo Inteligible.Para alcanzar la sabiduría es preciso ascender de un grado de conocimiento a otro, existen dos grados de conocimiento. El Conocimiento Sensible, que se percibe a través de los sentidos y por lo tanto es relativo, a nivel de opinión o doxa, y el Conocimiento Inteligible que se percibe a través de la razón y es el verdadero a nivel de ciencia o episteme. Platón hace un paralelismo entre los conocimientos y los mundos. Mientras que el Conocimiento Sensible, dividido en Eikasia (mínimo conocimiento, imágenes y sombras) y Pistis (objetos físicos) corresponden al Mundo Sensible, el Conocimiento Intligible, dividido en Dianoia (objetos matemáticos) y Noesis (Las Ideas) corresponden al mundo inteligible.

lunes, 10 de junio de 2013

ANTROPOLOGÍA GRIEGA!


En la antropologia desde el punto de vista Griego debemos definir que el hombre esta compuesto de muchas partes ya sea Sooma (Cuerpo) Sarx (Carne)y de lo complementario que lo hace diferente a os otros animales que compartimos esta tierra com es Psyjee (Alma), Preuma(Alma) y Nus (Intelecto),y que la vida siempre ha estado alli, solo esta cambiandose , transformandose.La idea de que existe un alma (psyche), no obstante, no es en absoluto original de Platón. Tanto la tradición cultural griega como la de otras muchas culturas de la época dan por supuesto la existencia del "alma", y el término que utilizan para referirse a ella significa primordialmente "principio vital", entendiendo por ello una suerte de potencia o capacidad que da la vida a los seres. Parece obvio, pues, que todo ser vivo ha de poseer ese principio vital, o "alma", por definición. En la tradición griega el tema de la existencia del alma no representa, pues, ningún problema, desde esa perspectiva. Tampoco parece haber nada superior en el alma, en el sentido de que sea la parte más noble o elevada del hombre.

EL HOMBRE COMO PARTE DE LA NATURALEZA 


La búsqueda del cosmos, por parte de los pensadores griegos, los condujo a descubrirse como parte integrante de ese cosmos y, en consecuencia, a preguntarse por sí mismos. Esta pregunta por el hombre nos ha permitido, desde aquellos tiempos hasta hoy, comprender el mundo y darle sentido.
Como iniciadores de este nuevo período de la filosofía, que recibe el nombre de antropología, encontramos a dos figuras fundamentales para el desarrollo de la misma:Platón y Aristóteles.
Sus ideas y conceptos son de un valor incalculable para la filosofía, es por ello que siempre se escuchan sus nombres y mechas veces nosotros mismos, aún sin saberlo, utilizamos en nuestras expresiones sus conceptos.

EL ORIGÉN DE LA PREGUNTA PARA EL HOMBRE


Sócrates es considerado para muchas personas como uno de los personajes más influyentes en la historia de la filosofía, no sólo por haber hecho de su vida un modelo de conducta, que determinó poderosamente la filosofía de sus seguidores Platón y Aristóteles, sino también por el giro radical que le dió al pensamiento griego. Fue precisamente Sócrates, quien indujo el tema del hombre en el ambito de la filosofía. Al decir de un filósofo de la antiguedad, Sócrates bajó la filosofía del cielo a la tierra.
El sentido de esta frase encierra un aspecto importante de la obra de Sócrates: Los filósofos anteriores a él, se habian dedicado a escudriñar el mundo para encontrar un principio gracias al cual la naturaleza(physis) pudiera ser comprendida.
Las preocupaciones filósoficas de los primeros pensadores giraban exclusivamente en torno al universo físico,tal como lo ejemplifica la famosa anecdota de Tales, según la cual, por andar mirando al cielo, el filosófo no oio el pazo en el cual se cayó mientras iba caminando.
Esta situacion comenzó a cambiar unos años antes de Sócrates, cuando Heráclito, cayó en cuenta de que no podra buscar el secreto de la naturaleza sin haber estudiado el secreto del hombre.
Al ser el hombre la medida de todas las cosas según decian algunos, no podia establecerse un conocimiento verdadero, ni sobre el hombre porque todos los hombres, piensan y actuan distinto ni sobre la naturaleza.

SÓCRATES Y LA VERDAD DEL HOMBRE 


 Que es el hombre...
La descripción de las propiedades y cualidades de la naturaleza, no dicen nada acerca de lo humano, y se concidera que precisamente esta investigación es mucho más importante y urgente que la investigación física.
Sócrates opina que antes de conocer el arje, el hombre debe ser enclocado en el conocimiento de su verdadera naturaleza. Su filosofía contituye así, un analísis detallado de las diversas cualidades y virtudes humanas desde donde se busca revelar la verdad ultima del hombre.
Paradogicamente, Sócrates nunca se atrevió a dar una definición de hombre. De hecho, nunca esperó encontrarla. Su filosofar debe entenderse como una actitud de exhortación y educación que ocurre en el diálogo mismo.
Es a través de este diálogo que el hombre se manifiesta para Sócrates la verdad del hombre en una pregunta abierta.

EL HOMBRE PARA PLATÓN



Para platón existen dos mundos, el mundo de las ideas, de la perfección, y el mundo físico, imperfecto, y el mundo físico, imperfecto, temporal aquel que vivimos, que es simplemente un reflejo del otro mundo.
La verdad entonces es sólo posible en ese mundo de las ideas, porque esta solo puede provenir de lo universal y necesario para Platón el alma humana, que ha existido siempre en el mundo de las ideas, al encontrarse en un cuerpo dentro del mundo sensible olvida por completo sus conocimientos y requiere del contacto con los objetos del mundo, que son copia o imagen de las ideas, para poder recordar la verdad del mundo suprasensible.
Esa posición de Platón, refleja con bastante exactitud lo que piensa acerca del hombre. El hombre es un alma eterna e inmortal encarcelado en un cuerpo, cuyo fin es el descubrimiento de la verdad en el mundo de las ideas, al cual debe regresar. 

LA ANTROPOLOGÍA MEDIEVAL


La filosofía de la edad media es presentada generalmente como oscura y sin trascendencia, pero de sus autores y doctrinas se encuentra impregnada nuestra cultura, especialmente a lo que se refiere a la antropología.
El problema fundamental de la filosofía medieval es la relación del mundo con Dios, y con la visión cristiana de Dios, dos autores que son muy importantes en este período San Agustín y Santo Tomás, estos se caracterizaron por realizar grandes obras en donde sintetizan los principales momentos del pensamiento.
Durante largos siglos los filosofos griegos se dedicaron a desentrañar este problema, estando siempre atentos a no contrariar con sus tesis las doctrinas de la fé cristiana.

EL HOMBRE COMO ALMA DE SAN AGUSTÍN


El pensamiento de San Agustín proviene de una experiencia intensa de la búsqueda de la verdad que lo conduce a la transformación de su vida, al encuentro con el cristianismo.Su pensamiento tiene una clara influencia platónica, por lo cual algunos no dudan en decir que es un neo-platonismo. E hombre para San Agustín es un “alma racional que tiene un cuerpo mortal y terreno para su uso”. El alma, entonces, es dignada como “cierta sustancia dotada de razón que domina y rige el cuerpo".
El hombre por lo tanto es el alma y el cuerpo no es un elemento constitutivoesencial.
Para San Agustín la inmortalidad del alma es una exigencia de la naturaleza espiritual del hombre, es una necesidad que nos explica el ser del hombre en la búsqueda de la felicidad plena, a la cual sólo se llega en eternidad.

EL HOMBRE COMO SUSTANCIA DE SANTO TOMÁS


Este pensador del siglo XIII logró conocer el pensamiento de Aristóteles gracias a los autores árabes y con ello le imprimió a su filosofía un nuevo carácter.
Para Santo Tomás la razón y la fe son dos campos diversos que necesitan ser equilibrados y complementados, por ello concibe al hombre como un ser ubicado en el mundo, del cual forma parte en el cual ocupa un puesto determinado.
El hombre está situado en el culmen de lo material y lo espiritual,por lo cual le da sentido a todos los demás seres de la naturaleza. Para Santo Tomás el hombre es un todo constituido por la unión inseparable del cuerpo y el alma. El alma es individual e inmortal y creada por Dios; está en todo el cuerpo y requiere de éste para manifestarse.
El hombre para la filosofía medieval, es un ser creado a imagen y semejanza de Dios, recibió la responsabilidad de dominar el mundo gracias a su entendimiento. 

 EL RENACIMIENTO

Un período de transición…La filosofía renacentista se proyecta como una reacción contra el pensamiento medieval, en la cual no existe una filosofía en general, sino algunas tendencias filosóficas. El Renacimiento es un período de transición, que le permitirá a la filosofía renovar sus ideas y ensayar elementos nuevos que la conducirán al encuentro con la ciencia.Por su tendencia humanista, el Renacimiento destacó al hombre del arte, la pintura y la escultura, dándole un nuevo lugar en el mundo y permitiendo construir sobre él una nueva cosminición.
El Renacimiento se fundamentó en:
  • La negación del esquematismo doctrinal medieval.
  • La negación del teocentrismo o concepción religiosa de la cultura medieval.
  • El retorno de la experimentación y las ciencias de la naturaleza.
  • El desarrollo de un humanismo que buscaba olvidarse de la religión, es decir, secularizado.
LA REVOLUCIÓN CULTURAL

 Con el renacimiento se da la revisión de dos asuntos fundamentales: El análisis del lenguaje y el análisis de la historia. La finalidad de esto fue la reforma de la teología y de la religión cristiana.
A partir de esto se instauró y fortaleció el pensamiento, del método científico y de la filosofía moderna. Pero sin duda, el impacto principal del renacimiento fue el producido a los niveles politico y social.
Las fuerzas económicas emergentes encontrarón, en la crítica a la religión, la ocasión perfecta para acabar con la indijencia de la iglesia en los asuntos de los estados. De este modo lograron tambien desacreditar a la nobleza e iligimitar su acaparamiento del poder. En este contexto florecieron las artes, el comercio y los asuntos politicos y culturales adquirieron un matiz definitivamente laico. 

ANTROPOLOGÍA MODERNA



El racionalismo...
El concepto de racionalismo nace dentro de la filosofía moderna gracias a los aportes y al camino que abrió el pensamiento renacentista.
Veamos alguno de los elementos que llevaron al racionalismo en la filosofía moderna:
  • Liberación progresiva de los sistemas medievales cerrados, que no permitían la experimentación.
  • Nueva afición por las ciencias de la naturaleza y la experimentación.
  • Nuevas teorías sobre la astronomía y la física: Nicolás Copérnico y Juan Kepler.
  • Creación del método experimental en el estudio de los fenómenos naturales. 
El racionalismo moderno entonces, ve el universo como un todo absoluto, unitario y necesario que obedece a unas leyes racionales que lo explican. El universo tiene una estructura que le permite engranar y moverse. Eas estructura es de cáracter racional y matemático. Siendo así, es fácil concluir, que para la filosofia moderna todo se explica a la luz de la razón.

EL HOMBRE NATURAL DE ROUSSEU


 Juan Jacobo Rousseau fue posiblemente el más profundo y original de los hombres del siglo XVII y el que más influyó en el mundo contemporáneo.
Para Rousseau el hombre se encuentra en el paradoja del ser natural y libre que es el estado en el cual nace, y el ser artificial o social, que es la estructura que se le impone. El hombre en su estado natural, primitivo, es enteramente libre, luego la desigualdad aparece en la sociedad : "El hombre es bueno pero la sociedada lo corrompe". El ideal natural de la humanidad será entonces, retornarel estado primitivo.

EL HOMBRE COMO SER AUTÓNOMO PARA KANT


 Para este filósofo alemán, la pregunta fundamental del hombre es su "deber ser", es decir, "qué debe hacer el hombre y qué le cabe esperar" al hombre dentro de la existencia.
Para Kant, existe en todos los hombres una ley moral universal a la cual deben acomodar sus conductas. Esta ley es común a todos los hombres por ser expresión de su naturaleza racional y exige la autonomía del hombre, ya que el obrar moralmente consiste en cumplir la ley por respeto a la ley misma.
La antropología Kantiana percibe al hombre libre e inmortal y bajo la tutela de un ser supremo, que garantiza el cumplimiento del "deber ser", recompensado con la felicidad eterna. 

EL HOMBRE COMO SER SOCIAL Y ECONÓMICO


 De las posturas que salieron del idealismo hejeliano, cabe destacar la obra de Karl Marx, quien en su intento por hacer una lectura total de la naturaleza humana, destaca entre todo el caracter social del hombre y del valor del trabajo como medio de realización.
Para Marx, el hombre hace su historia y logra desarrollarse plenamente solo en la sociedad, a través de las relaciones con lo démas. Su trabajo le permitirá los medios materiales que le garanticen la satisfación total de sus necesidades y tambien les den posibilidad de ayudar a la comunidad.
Para Marx, comprender el hombre, implica conocer su organización social. Los conceptos Marxistas afectaron no solo la filosofía sino también la económia, la politica y en general los modelos de vida propuestos por la nueva sociedad industralizada.

NIETZSCHE LA AFIRMACIÓN DEL INDIVIDUO


 Lo dionisiaco y lo apolineo...
Para Nietzsche la naturaleza humana estaba constituida por un elemento racional y un elemento desconocido, que podriasmos denominar instinto.
Nietzsche representa estos dos principios básicos en dos figuras tomadas de la mitología griega: El Dios Apolo, simbolo de la serenidad, del equilibrio y la medida; y el Dios Dionisio simbolo de lo instintivo, impulsivo y execsivo.
Nietzsche destaca siempre la importancia de la vida, la ve como el despliegue de todas las capacidades humanas en busca de potenciar todas las habilidades del hombre.

LA VOLUNTAD DEL PODER


 El verdadero hombre dice Nietzsche es aquel que ha desarrollado una voluntad de poder, de crear, de actuar, aquel que librandose de los valores tradicionales, pone en marcha su verdadera existencia. El hombre debe superarse, terminar en algo que estépor encima de él, como el hombre está por encima del mono, esto es el super hombre, aquel que vive plenamente en le mundo de los sentidos, mirando a la vida a través de sus instintos, sin temor de enfrentarse continuamente a muerte. Está dispuesto a crear belleza y dar lo mejor de si. Es capaz de conciliar los elementos contrarios que determinan su esxistencia y de construir un verdadero  porvenir para la humanidad.

EL HOMBRE: PRIMERO LA EXISTENCIA


 El hombre es su libertad: Sartre...
Jean Paul Sartre, intento elaborar la filosofía a partir de la conciencia de sus propias experiencias. Pra él, la conciencia del hombre le descubre su existencia y con ello la angustia de la libertad, al enfrentarse a la busquedad del sentido de su que hacer en el mundo.
Para Sartre la esencia del hombre es su misma existencia, es decir, lo que hace y siente el hombre; por ello el hombre no solo es libre, sino que esta condenado a la libertad, una libertad absurda que le ha sido impuesta sin su consentemiento y que ademas no conduce a ningun sitio.
Sartre considera al hombre como una pasión inutil,por lo cual lo identificaron la nada, que es lo que determina el sentido de la expotencia humana.

EL HOMBRE VISTO DESDE EL PENSAMIENTO DE MOUNIER


 La persona constituyó el centro de su reflexión.
Mounier no fue amigo de dlas definiciones de ahi que no se preocupó por definirla.
Unifica toda su actitud en la libertad. Mounier ve en la persona distintos aspectos que la complementan, la enriquecen  en un ser y la proyectan a la realidad:
  • La libertad: Es el valor fundamental. Consiste en el desarrollo de las capacidades del hombre para el servicio de los demás.
  • El compromiso: Con esta en acción, la persona se hace libre, sirviendo alos demás.
Para Mounier el individuo es el ser humano para el que los demás personas no existen, al contrario de la persona que es el ser humano proyectando hacia los demás.